11 de febrero de 2016

Lo que debes saber sobre la Hipertensión Arterial

¿Por qué soy hipertenso?

La mayoría de las personas con presión arterial alta no presentan síntomas y por eso no saben que la padecen.

Una de cada tres personas adultas sufre hipertensión arterial.


Según datos de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (Seh-Lelha), en España existen más de 14 millones de personas con hipertensiónDe esta cantidad, 9,5 millones no están controlados y 4 millones están sin diagnosticar.


Esta elevada prevalencia convierte a la HTA en un importante problema de salud pública en España y, junto a su escasa tasa de control, contribuye a casi la mitad de las muertes por enfermedad cerebrovascular, la primera causa de defunción y discapacidad en España, y a una parte muy importante de las muertes coronarias y por insuficiencia cardíaca, renal, etc., que sabemos que se pueden prevenir en gran medida con el adecuado control de la HTA.
La tensión arterial es la presión que la sangre hace sobre las paredes de las arterias.La tensión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y tiene dos componentes:
  • Tensión sistólica: Es el número más alto. Representa la tensión que genera el corazón cuando bombea la sangre al resto del cuerpo.
  • Tensión diastólica: Es el número más bajo. Se refiere a la presión en los vasos sanguíneos entre los latidos del corazón.


Por ejemplo, una persona que tenga una tensión alta de 120/80 mm Hg, significa que el corazón ejerce una presión máxima de 120 mm Hg durante la sístole o fase de bombeo del corazón, y en la fase diastólica o de relleno, tiene una presión de 80 mm Hg. (La presión del corazón es la misma que la de todas las arterias del organismo).
Por tanto, la Tensión Alta o Hipertensión Arterial (HTA) es un término que se refiere al hecho de que la sangre viaja por las arterias a una presión mayor que la deseable para la salud. En general, existen 2 tipos de hipertensión arterial:
  • La Hipertensión primaria, también conocida como hipertensión esencial, es cuando no se conoce la causa de la hipertensión, representa el 90-95% de todos los casos. Se ha relacionado con una serie de factores que suelen estar presentes en la mayoría de las personas que la sufren como la herencia genética, el sexo, la edad y la raza y por tanto poco modificables, o de otros relacionados con el estilo de vida como el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol, …
  • La Hipertensión secundaria, es aquella que surge como consecuencia de algún otro problema de salud como las enfermedades endocrinas o las del riñón, o también por causa de medicamentos como los anticonceptivos orales, el consumo crónico de antiinflamatorios o de corticoides orales, entre otros.
La mayoría de las personas con presión arterial alta no presentan síntomas.
Aunque en algunas personas puede producir mareos, dolor de cabeza, rubor en la cara o algún otro síntoma inespecífico, la mayoría de las personas con presión arterial alta no presentan síntomas. La única manera de saber si tu presión arterial es demasiado elevada es que sea medida por ellos se la conoce como el asesino silencioso, porque puede conducir a una enfermedad a largo plazo por las complicaciones que produce como la angina o el infartode miocardio, la insuficiencia cardíaca congestiva, el accidente cerebrovascular (ictus), la insuficiencia renal, la enfermedad arterial periférica y los aneurismas aórticos (debilitamiento de la pared de la aorta, lo que lleva al ensanchamiento o distensión de la aorta).
¿Cómo prevenirla?
El mejor tratamiento de la hipertensión es una buena prevención que evite su aparición. Para ello es fundamental seguir un estilo de vida cardiosaludable y así disminuir el riesgo cardiovascular asociado a la misma.

Los pacientes que siguen un tratamiento antihipertensivo deben tener en cuenta estos consejos:
  • Aunque la presión arterial se haya normalizado no hay que dejar de tomar la medicación nunca.
  • Cumplir estrictamente el tratamiento e intentar mantener siempre el horario de ingesta de las pastillas.
  • Consulta con tu médico si el tratamiento no obtiene resultados, ya que a veces es necesario asociar varios fármacos para controlar la presión arterial. Revisa también la dieta por si algún alimento (por ejemplo, la sal) está impidiendo el efecto antihipertensivo de la medicación.
  • El tratamiento debe compatibilizarse siempre con el estilo de vida cardiosaludable.
  • Vigila el resto de los factores de riesgo, ya que si no, tus buenas cifras de presión arterial no servirán de mucho.